Optoelectrónica: El poder de la luz

La optoelectrónica es el vinculo que une los sistemas ópticos y los sistemas electrónicos. Los componentes optoelectrónicos, como su propio nombre indica, son aquellos cuyo funcionamiento esta directamente relacionado con la luz.

Normalmente, los dispositivos optoelectrónicos se clasifican en función de que sean capaces de emitir luz por ellos mismos o respondan de determinada manera al recibirla. Los primeros se denominan emisores de luz, y dentro de ellos, tenemos los dispositivos LED y los LÁSER.

Los segundos, se denominan receptores de luz, y son los que producen corriente eléctrica al recibir una radiación luminosa. En este grupo podemos distinguir dos tipos distintos, que tienen, por diseño y objetivos, características diferentes: unos cuya tarea primordial es detectar pequeñas intensidades de luz (la emisión de un mando a distancia, por ejemplo, o en casos más especializados y particulares, la débil luz de una estrella a través de un telescopio), y están formados por los dispositivos denominados fotodiodos y fototransistores, y otros que se dedican a producir tanta potencia eléctrica como sea posible: las células solares. Aún dentro de estos grupos se pueden establecer clasificaciones mas finas en función de su construcción o de variaciones en su forma de operar, que pueden ser importantes.

Los principales tipos de dispositivos optoelectrónicos son:
  1. Emisores: Son componentes que emiten luz cuando reciben energía eléctrica
  2. Receptores: Son componentes que emiten una pequeña señal eléctrica cuando son iluminados
  3. Fotoconductores: Se encargan de conducir la radiación luminosa desde el emisor al receptor.

Hoy en día los sistemas optoelectrónicos están plenamente integrados en nuestra vida cotidiana ya que se pueden encontrar, por ejemplo, en las pantallas de cristal líquido, los modernos sistemas de comunicaciones mediante fibra óptica, los tubos de rayos catódicos con los que funcionan los osciloscopios analógicos y los televisores, etc.